El pasado 25 de diciembre, el Instituto Geográfico Nacional dató el fin de la actividad eruptiva del volcán de Cumbre Vieja con fecha del 13 de diciembre, 85 días desde su erupción en la isla canaria de La Palma. Ahora la isla se centra en resurgir de las cenizas.
85 días y 8 horas después de aquel momento (19 de septiembre de 2021), el Instituto Geográfico Español corroboró el fin de la erupción, finalmente descrita como “fisural estromboliana con pulsos freatomagmáticos” según el propio organismo y en la que el cono volcánico se ha situado a una altitud de 1.121 metros sobre el nivel del mar, elevándose unos 200 metros sobre la topografía pre-eruptiva.
En los últimos días se registraron cerca de medio centenar de seísmos, de los que únicamente dos fueron sentidos débilmente por la población palmera. Sin embargo, la red de estaciones de medición sísmica de la isla no mostraba deformaciones significativas que pudieran asociarse a actividad volcánica mientras el edificio volcánico seguía en proceso de desgasificación. El Instituto Geográfico Nacional instaló un Centro de Atención y Vigilancia de la Erupción para mejorar la vigilancia de la zona de Cumbre Vieja.
A lo largo de los 85 días de erupción se localizaron un total de 9.090 seísmos y la máxima altura de la columna eruptiva se alcanzó el 13 de diciembre, el mismo día que se dio por finalizado el proceso eruptivo, alcanzando unas cotas cercanas a los 8.500 metros de altura sobre el nivel del mar.